Un ganadero de la zona pensaba que su finca estaba bien cerrada. Tenía un vallado antiguo que “más o menos” cumplía… hasta que dejó de hacerlo. Una mañana recibió la llamada que nadie quiere: varias ovejas se habían escapado. Algunas habían llegado a la carretera y otras habían entrado en la finca colindante, dañando cultivos. […]
